miércoles, 23 de julio de 2008

LA PROSTITUCION EN EL SALVADOR

EL SALVADOR: Prolifera la prostitución en las calles capitalinas. En más de 50 vías de San Salvador ofrecen sus servicios mujeres y travestis sin ningún control.

Más allá de la invasión de ventas en las principales calles de la capital, de la basura, la inseguridad y los interminables congestionamientos de tráfico, existe otro fenómeno al que pocos le han puesto atención: el auge de la prostitución en toda la ciudad.

Antes, las mujeres se ofrecían en lugares discretos, detrás de árboles o de cortinas, cerca de hospedajes o moteles. Ahora, durante el día, jovencitas y adultas permanecen en las aceras de calles muy transitadas, a la espera de clientes, cerca de escuelas, hospitales y centros comerciales.

Los antiguos lupanares de la Calle Celis, el Paseo Independencia, conocida popularmente como La Avenida, han quedado en desventaja con tanta competencia, que en pocos años ha inundado los alrededores del Parque Centenario, sectores cercanos al Mercado Ex Cuartel, la Avenida Roosevelt, el Paseo General Escalón y las proximidades del Hospital Benjamín Bloom, entre otros.

Desde la Terminal de Oriente hasta el Redondel Masferrer; incluyendo arterias de San Jacinto, al sur de San Salvador, y otras del municipio de Mejicanos y Cuscatancingo, al norte, están enlazadas en una red que se ha ido abriendo sin control ni restricción alguna.

Cualquiera que camine o conduzca con calma un automóvil puede observar como, por ejemplo, en las esquinas de vías como la 1ª Calle Poniente Bis, cercana a la Universidad Tecnológica y a la Universidad Alberto Masferrer, son puntos donde varias mujeres hablan maliciosamente a todo el que pasa.

En algunos casos, incluso, las mujeres ofrecen sus servicios en colonias, como en los alrededores de la Unidad de Salud de San Miguelito, lo que provoca el malestar de vecinos, quienes, impotentes, han visto como una zona residencial se convirtió en un punto de encuentro, sin que la alcaldía de San Salvador ni otra institución de Gobierno hagan nada por el momento.

Viejo oficio, nueva estrategia

Para el sociólogo Juan José García, el crecimiento cuantitativo de la ciudad de San Salvador ha obligado a este fenómeno abrirse al mercado de las calles.

“La actividad de las y los trabajadores del sexo responde a un nuevo comportamiento y valorización que se le da a la actividad social. El sexo ya es visto como una actividad más, ya no es la actividad oculta. Esto es el resultado de los crecimiento urbanos. En los espacios rurales esto no se da. La prostitución ya no esta connotada de todas estas valoraciones sociales que la reprimían”, considera García.

El mercado sexual, según él, ha encontrado una nueva estrategia al llevar la oferta al cliente en espacios que para muchos no parecen tradicionales, como las paradas de autobuses —en vías como la Avenida España—, esquinas de oficinas gubernamentales y centros comerciales.

“Ya no es que el cliente quien llega, es la oferta de servicio sexual la que llega al cliente. Es como las ventas callejeras, son bastantes similares. La idea es acercar la oferta a al cliente”, razonó el investigador.

En el fondo, la proliferación de la prostitución en la ciudad es otra manifestación de la falta de ordenamiento, ya que la ciudad creció y muchas de las necesidades de los ciudadanos no han sido contempladas. Además, el investigador sostiene que se deben recuperar los espacios públicos y las principales calles.

En ese sentido, Rodrigo Samayoa, Gobernador político de San Salvador, sostiene que es urgente que la ciudad tenga un ordenamiento territorial para que este tipo de fenómenos sean controlados.

Una ciudad que no crece, muere…

“La alcaldía debería de tener un control más estricto, las personas reclaman más seguridad. Estamos perdiendo la ciudad de San Salvador, en un clima de libertinaje. Mientras otras ciudades como Antiguo Cuscatlán están creciendo, aquí nos está quedando lo feo, lo malo en el centro de San Salvador”, acusó.

Sostuvo que las ordenanzas deberían ser más firmes y que en algunas zonas debe haber más flexibilidad.

“Yo estoy de acuerdo (en que exista una zona roja o de tolerancia) porque hay un rebalse en todo San Salvador. En estas zonas deben haber medidas sanitarias, controles médicos y seguridad”, argumentó.

Respecto a la zona de tolerancia, el sociólogo García sostuvo que en la grandes ciudades del mundo existen y es porque se debe a los ordenamientos de los espacios.

“En el país debe haber un ordenamiento territorial para que la sociedad crezca proporcionalmente”, agregó.

Para David Rauda, director del Cuerpo de Agentes Metropolitanos, en San Salvador se necesita no sólo una zona de tolerancia.

“El crecimiento de la prostitución no sólo obedece a que no hay una legislación que la penalice con mayor seriedad, se debe a otros indicadores sociales. Hay que observar que también ha aumentado el comercio informal y esto se debe a las dificultades económicas que vive el país”, sostuvo el jefe del CAM.

En trabajos coordinados, la Policía Nacional Civil y el CAM, según Rauda, han logrado rescatar 30 menores —19 niños y 11 niñas— en riesgo de prostitución. Muchos de ellos en centros de tolerancia capitalinos.

El director del CAM explicó que las autoridades son más rígidas cuando se habla de castigar el delito de la prostitución infantil, pero en los casos de adultos poco se puede hacer para evitarlo y únicamente se pueden aplicar las ordenanzas en casos totalmente comprobados, es decir, in fraganti.

Hasta la fecha, esa institución municipal ha aplicado 19 esquelas a personas que han sido encontradas justo en el momento de mantener relaciones sexuales en la vía pública.

El mercado esta controlado por las mujeres en un 65 por ciento, el resto se complementa con travestis y homosexuales.

Preguntas y respuestas

“Hemos logrado sacar a estas personas de los parques y los mantenemos alejados de las iglesias y los centros escolares.

Estamos trabajando en la prevención y, a su vez, en evitar la deambulación”, manifestó Rauda, quien reconoció que hay quejas de ciudadanos que viven en calles cercanas a las zonas residenciales que se ven afectados por la presencia de estas personas, ya que atrae a delincuentes.

También explicó que en varias ocasiones el CAM ha sido denunciado por organizaciones que defienden los derechos las trabajadoras sexuales.

“El tema de la prostitución es un tema complejo. La sociedad la condena, pero no así las leyes. Tampoco se puede medir porque es muy fluctuante, pese a ello, lo que se hace está enfocado en la educación, la prevención y la rehabilitación y el control mismo”.

Para Jorge Daboud, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador, el tema de la prostitución ya lo han abordado bastantes veces.

“El Centro necesita atención. Nosotros estamos activamente trabajando y en este sentido vamos a abrir el segundo punto de atención social en la Plaza Barrios. En él trabajarán de la mano la alcaldía y PNC. Este tema nos preocupa y ponemos de nuestra parte”, resaltó Daboud.

Frente al fenómeno, todos los entrevistados coinciden en la necesidad de una o varias zonas de tolerancia en la que se puedan ubicar sin discriminar travestis, homosexuales y mujeres, así como la urgencia de un reordenamiento de la ciudad capital que crece bajo la sombra de la anarquía.

También están de acuerdo en que no sólo se debe acusar a las personas que se prostituyen, sino que también se debe reprimir y encarcelar a los proxenetas y, desde luego, aquellos que pagan por sexo.

Porque, en el fondo, también coincidieron, el asunto no sólo se trata de las mujeres que se prostituyen, sino de los clientes que hacen el negocio se mantenga próspero.

1 comentario:

perla dijo...

me gusta el tema q as puesto asi podra ver la jente q la prostitucion es mala y se podra eliminar todas las prostitutas del vurdel